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la medida permitiría eliminar la imposición de los veladores para consumir alcohol en la calle

Castelló apuesta por proteger las tascas como espacio gastronómico en un plazo de tres meses 

13/02/2020 - 

CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Castelló tiene muy definida su hoja de ruta con las tascas. El inicio de la monitorización, que se prolongará durante un año, y la campaña de sensibilización persiguen una doble finalidad a corto y medio plazo: proteger la plaza Santa Clara y las calles Barracas e Isaac Peral como espacio gastronómico y suprimir la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) para convertirse en Plan Acústico de Ámbito Zonal (PAZ).

El segundo de los propósitos, siempre que los registros muestren niveles de decibelios diurnos y nocturnos por debajo de los 55 y 45 dBA, respectivamente, tardará más de año y medio. No solo habrá que esperar a que concluyan las mediciones (febrero de 2021), sino también a que culmine el proceso administrativo con el propósito de cambiar la situación jurídica de las tascas, lo que se dilatará en el tiempo al depender de la Generalitat Valenciana.

Sin embargo, el primero de los objetivos podría ser una realidad mucho antes y supondría un punto de inflexión. El Acord de Fadrell estima que en tres o cuatro meses estaría en disposición de aprobar la nueva figura de protección en el caso de que los datos obtenidos en las siete estaciones evidencien una notable rebaja de la saturación acústica.

Según el concejal de Obras y Proyectos Urbanos, Rafa Simó, "no necesariamente sería incompatible con la ZAS. En base a criterios técnicos y jurídicos, podríamos declarar espacio gastronómico las tascas". Para ello, el Ayuntamiento tendría que "demostrar una disminución significativa del ruido a partir de las mediciones".

En este supuesto, la tramitación resultaría relativamente ágil, ya que la aprobación solo requeriría de una votación plenaria de la corporación. No obstante, como precisa el edil de Transición Ecológica, Fernando Navarro, "siendo competencia del pleno, deberíamos tener todas las garantías jurídicas y la autorización de los técnicos para evitar un nuevo proceso judicial".

Sin policía ni veladores

Las consecuencias de amparar las tascas con una nueva personalidad legal repercutirían en beneficio de los empresarios. Por un lado, se anularía la presencia policial. Por otro, y más importante, no habría necesidad de tener veladores en el exterior para permitir el consumo de alcohol en vía pública. En la actualidad, a lo largo de Barracas se colocan diariamente alrededor de 20, con la consiguiente reducción de la anchura de la calle.

Otro efecto de la declaración de espacio gastronómico es que, al acreditarse ese descenso de los decibelios, no sería preciso instalar el techo inteligente que proponen los tasqueros para minorar la contaminación acústica. De hecho, tanto Simó como Navarro admiten que el proyecto ha quedado "paralizado" para comprobar primero la evolución de la monitorización. Mensualmente la empresa adjudicataria del servicio, Acusttel, realizará un informe con los resultados de las siete estaciones, que servirá como diagnóstico para impulsar nuevas acciones en los próximos meses.


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